MARMITAKO DE BONITO

INGREDIENTES

1 Kg de bonito del norte

1 kg de patatas

3 pimientos verdes

2 pimientos choriceros

1 cebolla

3 dientes de ajo grandes

2 tomates maduros

Caldo de pescado casero 

½ vaso de vino blanco

1 cucharada de pimentón dulce

2 guindillas cayena

Aceite de oliva virgen extra

Sal (al gusto)

Un manojo de perejil fresco

PREPARACION

La noche antes de cocinar el Marmitako, pondremos los pimientos choriceros en remojo. 

También podéis poner los pimientos choriceros en remojo con agua hirviendo 1 hora antes de comenzar a cocinar el plato, si no os acordáis de ponerlos el día anterior.

Para garantizar que salga bien la carne del pimiento, los incorporaremos en el proceso de cocción del Marmitako. Los sacaremos media hora antes de incorporar el bonito.

Entonces los abriremos, sacaremos la carne raspando con una cuchara. Incorporaremos dicha carne al guiso para que aporte su delicioso sabor.

Picamos en trozos no muy pequeños el pimiento verde y el tomate (despepitado y pelado). Cortamos en juliana o en trozos pequeños la cebolla y picamos los dientes de ajo. Lo incorporamos a la cacerola para preparar el sofrito.

Mientras se va sofriendo lo anterior, vamos a chascar las patatas. Se cortan introduciendo el cuchillo y girándolo. Que los trozos sean medianos, como los de un guiso de patatas con carne. 

Cuando la cebolla esté transparente, incorporamos las patatas y mezclamos.

A continuación añadimos una cucharada colmada de pimentón dulce y removemos. Con cuidado que no se queme el pimentón.

Inmediatamente después incorporamos un vaso de vino blanco y dejamos cocer unos 2 minutos para que se evapore el alcohol.

Cubrimos con caldo de pescado y lo dejamos a fuego bajo. Probamos el punto de sal y si hiciese falta añadimos al gusto.

Sacamos los pimientos choriceros del remojo, los abrimos a lo largo, les quitamos las pipas. Incorporamos a la cacerola (dejar cocer en la superficie del guiso).

Añadimos dos guindillas cayena. Tapamos y dejamos cocer a fuego bajo durante 1 hora, vigilando por si se evapora el líquido, en cuyo caso añadiremos más caldo.

Durante el proceso moveremos la cazuela con las manos para que la salsa engorde. Si removemos con cuchara, corremos el riesgo de que se deshaga la patata.

Media hora antes de terminar el proceso, sacamos los pimientos. Los abrimos y arrastrando con una cuchara, les sacamos la carne. La incorporamos al guiso, movemos la cacerola  y volvemos a tapar. Lo dejamos a fuego bajo la media hora restante.

Cuando la patata esté blanda, sacaremos las guindillas cayena, para que no nos las encontremos después mientras comemos.

Por último, añadimos el bonito, que previamente habremos cortado en tacos no muy pequeños.

Dejaremos cocer a fuego bajo unos 8 minutos y serviremos para que la carne del bonito esté tierna y sabrosa. No lo dejéis mucho más, porque el bonito se seca en seguida.

Una delicia que no debe faltar en la mesa.

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